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“Es el año más crítico”; covid-19 merma venta de periódicos: voceador

“En 2019, antes de que llegara el covid-19, nosotros vendíamos alrededor de 300 a 400 periódicos diarios; ahora se redujeron a la mitad”

  • OLIVER GARCÍA
  • 20/01/2021
  • 21:05 hrs
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“Es el año más crítico”; covid-19 merma venta de periódicos: voceador
Jesús Trejo Lugo mencionó que “afortunadamente” ninguno de sus compañeros se ha contagiado. (Foto: Oliver García)

PACHUCA.- La pandemia redujo las ventas a la mitad a Jesús Trejo Lugo, un voceador que labora en avenida Juárez, en las inmediaciones de la glorieta Insurgentes, y lo obligó a buscar otros oficios como velador o vendedor de lámparas.

Trabajamos hasta las cuatro, de ahí a las seis en adelante ya se muere y no te dejan trabajar. Yo los compro (los periódicos), el que me sobra al otro día pasa un señor y se los lleva”, relata.

Con bata, gorra de solapas y cubrebocas para protegerse del sol y el virus, el sujeto zigzaguea en la avenida para atrapar a los pocos clientes que subsistan al Hoy No Circula, la suspensión de clases y el cierre de actividades.

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El Sol, Pásala, Récord, Ovaciones, Metro, Criterio, lo tenemos en el crucero, hay negocios que sí subimos y los dejamos muy tempranito en la bicicleta, y los vamos a repartir. Este año fue el más crítico que vivimos nosotros. En 2019, antes de que llegara el covid-19, nosotros vendíamos alrededor de 300 a 400 periódicos diarios; ahora se redujeron a la mitad, ya no es lo mismo”.

Sin embargo, no recibe más apoyos que una despensa de fin de año de alguna de las empresas, no cuenta con seguro social y echa mano de otros oficios para completar los ingresos.

“Hay que buscar otra cosa, vender lámparas, vender mesas de servicio, dulces, paletas o bolsas para que de ahí susténtemos a nuestra familia. Yo de noche soy vigilante, hay que buscarle”.

El crucero se ha transformado con el covid-19, dice. A este arriban personas que perdieron su empleo y se encomiendan a la buena voluntad de la ciudadanía.

Hay una viejita que hace poco tenía trabajo en un restaurante allá arriba, entonces le cerraron y por lo mismo tuvo que venirse a pedir dinero. Vienen limpiadores. Un payaso igual que trabajaba en un circo, pero tiene un año que no trabaja ya y viene a malabarear aquí”.

Con las medidas sanitarias y lavado de manos, menciona, “afortunadamente” ninguno de sus compañeros se ha contagiado.

 

 

 

emh