Opinión

Vamos a jugar… con fuego

En medio de un protocolo sanitario para la pretemporada, Mazatlán ya reportó casos de coronavirus en su plantilla; antes lo hizo Cruz Azul | Omar Pérez Díaz

  • 11/07/2020
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Cuatro meses dentro del negro túnel y no vemos la salida.

México está por llegar a los 300 mil contagios, además, supera los 30 mil fallecimientos por la pandemia del coronavirus.

El problema es que las cifras oficiales mantienen una tendencia en ascenso, pese a las medidas implementadas por las autoridades de salud.

Lo peor es que hay gente que sigue sin creer en el covid-19 y también se pasan por el arco del triunfo las recomendaciones para evitar más casos.

Nadie es consciente de la gravedad del tema hasta que surge un contagio en la familia; entonces viene la preocupación, la incertidumbre, el miedo a que los síntomas de la enfermedad se presenten en tu pareja, en tus hijos, en tus padres o hermanos.  

Fiebres que van y vienen e insuficiencia respiratoria son apenas el principio del problema que se complica por afectaciones en los pulmones y también a nivel circulatorio. Todo, en absoluto confinamiento, con apenas contacto para recibir alimento o medicinas que ayuden al sistema inmunológico. Vida o muerte.

En medio de esta crisis que muchos no dimensionan, nos alegra el regreso del futbol.

Por cuestiones económicas, a las televisoras les urgía tener actividad y se inventaron una copa de pretemporada donde el Piojo Herrera, técnico del América, no usa cubre bocas cuando está en la banca, por ejemplo.

Se ordenó un protocolo sanitario pero resulta que Mazatlán ya reportó casos de coronavirus en su plantilla; antes lo hizo Cruz Azul.

¿REALMENTE SON ADECUADAS ESTAS MEDIDAS?

En Estados Unidos, donde son más estrictos, la MLS sacó de su competencia al FC Dallas y al equipo de Nashville porque varios jugadores salieron contagiados. Todavía no disputaban ni un encuentro.

En Europa, la disciplina es total. Habitaciones individuales, comidas por separado, charlas técnicas en salones con sana distancia entre futbolistas y cuerpo técnico; vuelos charters para cada club directo a los andenes del aeropuerto, autobús para jugadores y otro para el staff, cubre bocas en hoteles, cancha, tribunas, vestidores y ruedas de prensa. Todo eso, supervisado permanentemente por un inspector de la Federación Española de Futbol.

“No dejan quitarse el cubre bocas ni para leer un libro, carajo”, se quejaba Javier Aguirre, entrenador del Leganés, calificando la actualidad en el balompié español como surrealista.

En México, donde no hay total claridad en las pruebas y hasta se rumora que algunos equipos disimulan los resultados que son positivos al virus, el torneo arranca en dos semanas.

Vamos a jugar con fuego, sin duda. Que Dios nos agarre confesados.

REMATE

Quédate en casa. Es la mejor recomendación para las próximas semanas por más que las restricciones en Hidalgo se estén relajado con apertura de algunos negocios y restaurantes, incluso cines. La pandemia, por ahora, nos sigue apedreando el rancho.

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