Opinión

Paco Valle, benefactor del deporte

En Hidalgo, muchos lo ubicaban como el exitoso empresario que logró crear una industria de un alimento sencillo como él: Pastes Kikos | Omar Pérez Díaz

  • 21/11/2020
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Lo que vuelve hermosa nuestra vida, son las personas”.

Francisco Valle Gasca eligió esta frase como avatar en su cuenta de whatsapp hace algunos meses.

Pincelada que dibuja su personalidad de cuerpo entero porque hay mensajes simples que encierran grandes verdades.

En Hidalgo, muchos únicamente lo ubicaban como el exitoso empresario que logró crear una industria de un alimento sencillo como él: Pastes Kikos.

Era Paco para sus amigos y, en especial, con los deportistas.

Nadie como ellos conocieron su generosidad.

Cada año, por ejemplo, patrocinaba los uniformes de La Palma, el barrio pachuqueño donde creció, famoso por sus bravos equipos de futbol llanero.

Siendo líder de los locatarios del Mercado Revolución, en los 80’s organizaba caravanas de aficionados para apoyar al Pachuca; 25 años después se convirtió el patrocinador tuzo. La única marca de pastes que ha estado en el uniforme blanquiazul.

Pastes Kikos también tuvo, antes que nadie, a una atleta hidalguense como su imagen: Erika Gómez, basquetbolista internacional y medallista en los Panamericanos de 2011.

“Fue la primera persona que me abrió las puertas de su casa en México”, recordó el español Sergio Molina, esposo de Erika, sobre Valle Gasca, quien impulsó la carrera del valenciano y patrocinó el proyecto del baloncesto en el Tec de Monterrey, campus Hidalgo. El resultado: los Borregos son el mejor equipo universitario del país y Molina llegó a dirigir la Selección Nacional.

Nabor Castillo, segundo judoka hidalguense en unos Juegos Olímpicos (Londres 2012) igual contó con su respaldo y el de su empresa para alcanzar ese sueño.

Y cuando nadie creía que nuestro estado pudiera tener un clavadista hecho en una ciudad sin fosa de clavados, le tendió la mano a Moisés Zárate para lograrlo.

Con la misma confianza apoyó a los Centauros de Hidalgo, primer campeón en la extinta Liga Profesional de Tae Kwon Do y base del equipo que ganó el Mundial por Equipos para México en 2013.

Lo mismo hizo para que Uriel Capó jugara la Olimpiada Mundial de Ajedrez, como también hacía con los torneos organizados por la promotora de este deporte, que dirigía Rafael Hernández Olín.

Hace diez años empezó a uniformar a la delegación estatal que asistió a la Olimpiada Nacional. Cientos de atletas y entrenadores portaron con orgullo su marca.

Podríamos seguir citando cada evento, cada carrera, cada deportista que se acercó a la oficina de Paco Valle para buscar ayuda.

Lamentablemente, hace dos semanas, el mayor benefactor del deporte de Hidalgo se nos adelantó en el camino. Atletas, entrenadores y directivos le deben un reconocimiento a la altura de su legado.

REMATE

El cantautor argentino Alberto Cortez escribió “Cuando un Amigo se va”, en el año 1969. Esta melancólica canción fue dedicada a su fallecido padre. Ahí recita: “Cuando un amigo se va / una estrella se ha perdido / la que ilumina el lugar / donde hay un niño dormido. Cuando un amigo se va / galopando su destino / empieza el alma a vibrar / porque se llena de frío”. Gracias por tu amistad, Paco.

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