Opinión

¿Pachuca segura?

De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, publicada por INEGI, más de la mitad los habitantes de Pachuca se sienten inseguros

  • 05/05/2022
  • Escuchar

Mucho presumen nuestras autoridades municipales que Pachuca es una ciudad segura, y si bien es cierto que no se encuentra en niveles alarmantes como otras zonas de México, la percepción de inseguridad en la capital de Hidalgo ha incrementado en los últimos meses.

Antes de citar cifras oficiales, no puedo dejar de mencionar lo ocurrido el domingo por la noche en el pleno corazón de Pachuca, donde un tiroteo en la calle Morelos, a la altura de Ocampo, en el Centro Histórico, cerca de las 11 de la noche, dejó un saldo de cuatro muertos y una mujer lesionada, que ya se encuentra fuera de peligro.

Aunque se han dado pocos datos del hecho, se sabe que los cuatro asesinados eran comerciantes del Mercado Primero de Mayo y la mujer era la pareja de uno de ellos, que previamente se encontraban celebrando el aniversario del inmueble; posteriormente comenzaron los disparos a unos metros del festejo y sus cuerpos quedaron tendidos sobre el pavimento.

Hasta el momento, a cuatro días del ataque, no hay personas detenidas, aunque se sabe que los cuatro hombres fueron ultimados con armas de fuego calibre nueve milímetros, de acuerdo con los datos que arrojó la necropsia. Según el procurador Alejandro Habib, se tienen al menos dos líneas de investigación, pero no se han girado órdenes de aprehensión.

Al siguiente día, horas después de la balacera, se anunció la salida de Adriana Yamillet Salazar Márquez, que hasta ese día fungía como secretaria de Seguridad Pública del municipio, quien fue sustituida de manera interina por Ricardo Aguilar Núñez.

Aunque la versión oficial indica que la ahora exfuncionaria renunció al cargo porque fue llamada por la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) "para reforzar tareas y programas de capacitación policial internacional", lo cierto es que nadie creyó esa versión. ¿Quién deja un puesto por otro, digamos, de menos envergadura? Y como dicen, en política no hay coincidencias.

Este hecho, que se suma a casos de feminicidios, desapariciones, agresiones contra mujeres, robos y asaltos en los últimos meses, en nada abona a la percepción ciudadana en el tema de la seguridad en la bella airosa.

De acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), elaborada por el INEGI, que abarca el primer trimestre de este año, en Pachuca el 53.1 por ciento de la población mayor de 18 años se siente insegura, un crecimiento del 7.8 por ciento respecto a diciembre de 2021, cuando era el 49.3 por ciento.

Además, el panorama para los pachuqueños no es alentador, pues el 62.4 por ciento considera que la delincuencia seguirá igual o empeorará en los próximos 12 meses.

Otro dato que destaca, es que el 49.3 por ciento de los encuestados presenció o escuchó sobre robos o asaltos en los alrededores de su vivienda. Más del 50 por ciento mencionó haber cambiado sus hábitos por temor a la delincuencia como llevar cosas de valor, caminar de noche y permitir la salida a menores.

En Pachuca, menos de la mitad, el 42 por ciento de los ciudadanos considera efectivo el desempeño de la Policía Municipal y el 46.6 por ciento el de su homóloga estatal.

Esos son algunos de los datos que resultan importantes y que debería tomar en cuenta el gobierno del presidente municipal Sergio Baños, quien, por cierto, tampoco sale bien evaluado en muchas encuestas.

EXTRA

Ya se cumplió la mitad de las campañas a la gubernatura, todavía se pueden hacer ajustes, pero el tiempo está encima. ¿Seguirán las encuestas igual? ¿Hay más ventaja o ya se recortó la distancia? Lo veremos en los próximos días.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.