Opinión

Hidalgo, entre elecciones eternas y caras

Los procesos electorales en Hidalgo se han presentado de manera continua, año tras año, desde 2015 y hasta el presente 2020 | José Antonio Camacho

  • 02/12/2020
  • Escuchar

La base de un sistema democrático es, sin duda, la renovación periódica de los cargos de elección popular, evitando con esto que las personas se perpetúen en el poder público.

Sin embargo, en el Estado de Hidalgo pareciera que este principio de renovación periódica de los cargos públicos se tomó demasiado en serio, y es que basta mirar unos años atrás para que sea posible identificar que desde el año 2015, no ha existido un solo año en el que en esta entidad federativa no se encuentre dentro de un proceso electoral.

De acuerdo con los datos históricos, los procesos electorales desde el 2015 son los siguientes:

-2015-2016. Proceso Electoral para renovar la Gubernatura, el Congreso Local, y los 84 Ayuntamientos.

-2017-2018. Proceso Electoral para renovar el Congreso Local.

-2019-2020. Proceso Electoral para renovar los 84 Ayuntamientos.

Los procesos electorales se han presentado de manera continua, año tras año desde 2015 y hasta el presente año 2020, en el que aún se está desarrollando el proceso electoral para ayuntamientos, y del cual ya se celebraron las elecciones el pasado 18 de octubre; lo cierto es que al día de hoy sigue el periodo impugnativo, algunos ya se están sustanciando en la Sala Regional Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Recordemos que el actual proceso electoral municipal se estará concluyendo en algunas municipalidades, posiblemente horas antes de la fecha programada para que tomen protesta al cargo de integrantes de su respectivo cabildo, la cual está determinada para el próximo 15 de diciembre.

Curiosamente ese día comienza el siguiente proceso electoral para la renovación (otra vez) del Congreso Local, el cual se desarrollará del 2020 – 2021. Pero si esto no fuera suficiente, al finalizar el proceso de renovación de las diputaciones locales en 2021, a los poco más de 3 meses comenzará el proceso de renovación de gubernatura.

Es decir, en el actual sexenio del gobierno del Estado, habremos tenido 5 procesos electorales con la característica singular que cada año en algún momento de este, hemos estado dentro de un proceso comicial.

Al respecto, habría que pensar cuáles son las razones que nos han llevado a vivir en constantes contiendas electorales, en lo personal quisiera pensar que, en la planeación de las elecciones, por parte del legislador local, se encuentra el objetivo para que los hidalguenses nos volvamos expertos en el tema electoral y generar una conciencia cívica, que nos haga vivir la democracia.

Sin embargo, creo (opinión) que atiende más a una falta de planeación adecuada, que se deriva de un intento de dar cumplimiento al mandato legal de empatar elecciones locales con las federales y que fue la razón para que las diputaciones electas en 2016 durarán solo dos años y se volvieran elegir en el proceso concurrente con el federal del 2018.

Además, no debe perderse de vista que Hidalgo es uno de los Estados que estableció que los Ayuntamientos durarán 4 años en su encargo, lo cual ocasiona que solo puedan empatarse con las elecciones del Congreso Local y con las Federales cada 12 años, es decir, cada tres periodos municipales, o lo que es lo mismo, cada 4 periodos de la legislatura local y de la Cámara de Diputados Federal, ¡ah! y solo cada dos periodos de la Gubernatura. Pero que además ocasiona que las autoridades municipales no se encuentren en posibilidades de ser electas de forma consecutiva (reelectas), pues no se ajustarían al plazo máximo de 6 años que el artículo 115 Constitucional establece para los integrantes del Ayuntamiento.

Esta forma de celebrar las elecciones genera un ánimo de hartazgo en la población, quien no ha terminado de comprender un proceso y de hasta conocer a sus autoridades electas, cuando ya tiene que estar pensando en quien o que proyecto será al que le dará sus simpatías electorales en el siguiente proceso. Es decir, no le permite a la ciudadanía evaluar si la decisión de votar por un partido o ideología política fue la correcta, y de esta forma estar certero de repetir el sentido de su voto o si es mejor buscar otra opción política.

FINANCIAMIENTO

En el tema económico, a los bolsillos del erario tampoco es el mejor escenario, pues atendiendo a los datos que el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo publica en su página oficial por concepto de monto de financiamiento de campaña en estos procesos, arroja lo siguiente:

En total, entre los tres procesos electorales que hasta la fecha se han celebrado, el monto que solo por financiamiento para gastos de campaña se ha erogado es de $188, 359, 841. 96 (ciento ochenta y ocho millones, trescientos cincuenta y nueve mil, ochocientos cuarenta y un pesos, con noventa y seis centavos), dinero que se ha entregado a los partidos políticos y que estos en teoría debieron haberlos distribuido entre sus candidaturas para que pudieran afrontar la campaña electoral.

Dinero que, obviamente, sale de las contribuciones de la ciudadanía.

De esta manera, Hidalgo es un Estado que vive la democracia cada año, ya sea por un objetivo cívico o bien por una mala planeación, pero una cosa es segura, el costo político y económico se está pagando. Habrá que ver las elecciones del 2021 y verificar si es que el nivel de participación se mantiene o sigue a la baja.

Por lo pronto, tengamos fe en que la legislatura que viene será capaz de armonizar la legislación, para evitar seguir con procesos electorales cada año.


mai

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.