Opinión

Andrés Fassi, el adiós

Andrés Fassi llegó en 1994 a Pachuca a iniciar el proyecto con más logros en el futbol mexicano de los últimos 25 años. Ahora dice adiós | Omar Pérez Díaz

  • 13/03/2021
  • Escuchar

Todo tiene un principio y un final.

EL INICIO

Un lunes de abril, en 1994, el ingeniero José Murillo Karam sintonizó el Canal 13 de la recién creada Televisión Azteca para ver el programa En Caliente, conducido por José Ramón Fernández.

Esa noche, entre los invitados a la emisión estaba Andrés Fassi Jurgens, preparador físico de origen argentino que trabajó en Cobras de Ciudad Juárez y Necaxa pero igual tenía éxito realizando un videotape donde jugadores como Ivo Basay y Germán Martelotto enseñaban a niños conceptos básicos para jugar futbol.

Fassi comentó frente a las cámaras que el balompié mexicano necesitaba de escuelas y centros de formación para producir más futbolistas que impulsaran su crecimiento y desarrollo.

Pepe Murillo escuchó atento lo que decía en la televisión ese personaje de discurso interminable y acento pampero. Tenía razones de sobra: semanas antes, los Tuzos del Pachuca habían sido eliminados en la Liguilla de Segunda División.

Gobierno del Estado administraba al equipo. Jesús Murillo Karam, gobernador de la entidad y hermano del ingeniero, quería terminar con esa historia de fracasos.

Las palabras del argentino tuvieron tal impacto, que una semana más tarde estaba en la Bella Airosa, invitado a reunirse con el gobernador, quien lo vio y escuchó con cierta cautela.

"Desconfío de la gente que habla mucho", le dijo Murillo Karam a un periodista también convocado al encuentro. "¿Tu qué piensas?, interrogó al comunicador después de escuchar los "castillos en el aire" que les describía el visitante.

"Sí, no para de hablar pero creo que puede hacer lo que dice", respondió el invitado.

Días después, el argentino era presentado como Director Deportivo del Pachuca.

Así comenzó el proyecto con más logros en el futbol mexicano de los últimos 25 años.

El extranjero dedicó hasta 18 horas diarias a trabajar en su idea. Sobre la marcha tuvo que reinventar y defender el proyecto que le prometió a Gobierno del Estado, incluso cuando fracasó en el primer intento, perdiendo la final de ascenso contra Celaya, en 1995. Esa derrota, que provocó el enojo del gobernador, abrió la puerta a la inversión privada de Jesús Martínez Patiño. Nació la Promotora del Club Pachuca.

EL FINAL

La dupla que formaron Martínez y Fassi fue sensacional. Histórica.

Lograron dos ascensos y, luego, lo inimaginable para la afición tuza: cinco títulos de Liga, cuatro de Concacaf, una Sudamericana y una Superliga en 15 años. ¡Una locura!

Además, el argentino demostró que su teoría era cierta: organizó el semillero más grande de México con escuelas y centros de formación que aglutinan alrededor de 10 mil alumnos, base para las fuerzas básicas que han forjado jugadores de talla internacional como Hirving Lozano y Héctor Herrera.

El plan se superó con la creación de la Universidad del Futbol y un club con infraestructura idéntica a la que tienen los mejores clubes del mundo.

El Grupo Pachuca alcanzó alturas insospechadas. Aplicó el ´Modelo Pachuca´ para imitar los triunfos de los Tuzos en otras plazas como Ciudad Juárez y León; la misma fórmula dio resultado en Argentina, con Talleres de Córdoba, ciudad natal del directivo.

Han sido tantos años, tanto esfuerzo y éxito –traducido en dinero- que los caminos y los objetivos se fueron haciendo más grandes... más separados. Fassi se concentró en Talleres, compró un equipo en Uruguay y está por adquirir otro en España.

La vida plantea nuevos retos e intereses; Andrés se quedó sin tiempo para seguir con los Tuzos. Así como han crecido sus cuatro hijos, también sus horizontes son distintos. Viene el momento del adiós.

REMATE

Imposibilitado por dedicarse al club hidalguense como en otras épocas, Andrés Fassi tiene decidido enfocarse en sus nuevos proyectos; únicamente queda por resolver su situación contractual con el Grupo Pachuca, donde tiene participación como socio.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.