ESTADOS

“Personal médico está cansado, ya queremos que esto acabe”

“Si te anda del baño te tienes que aguantar… Tener el equipo de protección durante cuatro o cinco horas por turno es insoportable”

  • GIOVANNY FLORES
  • 27/12/2020
  • 21:28 hrs
  • Escuchar
“Personal médico está cansado, ya queremos que esto acabe”
Héctor, camillero en el IMSS Pachuca, testificó a LSR Hidalgo cómo ha vivido la pandemia en el área covid del hospital.

PACHUCA.- La fortaleza del personal médico se desvanece con el avance de una pandemia que no parece tener final. El estrés laboral incrementa, todos los días corren el riesgo de contagiarse, trabajar tantas horas con el equipo de protección personal llega a ser intolerable y el temor de llevar el virus a su casa no los deja.

El personal médico ya está cansado, todos los que trabajamos ahí ya queremos que esto acabe. Nunca estuvo controlada (la pandemia), pero esto ya se salió más de control. Todos ya estamos cansados”.

Así describe Héctor el sentir de sus compañeros, quienes atienden a pacientes con covid-19 en el Hospital General de Zona número 1 de Pachuca, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el cual ya está saturado.

Héctor es camillero desde hace cinco años, se encarga de la movilización y traslado de pacientes en el nosocomio. Todos los días llega, recoge su equipo de protección personal (EPP), se prepara y entra al área covid, donde todo está aislado para evitar que el virus se esparza.

Su EPP consiste en una bata quirúrgica, un cubrebocas n95 o kn95, botas y una careta o goggles. Dentro del área de pacientes con coronavirus su labor es trasladar a los enfermos, mover de posición a los que se encuentran intubados, bañarlos y cambiarlos si se hacen del baño.

Ininterrumpidamente están en esta área de cuatro a cinco horas, durante ese tiempo no pueden tomar agua, ni ir al baño, ni siquiera rascarse la cara si les da comezón. Cuando toman un descanso se quitan el equipo, se desinfectan, aprovechan para hidratarse e ir al baño. Al regresar, sanitizan de nuevo todo su equipo y vuelven a entrar unas dos o tres horas más para terminar su turno.

Si te anda del baño te tienes que aguantar, tienes que acostumbrar a tu organismo o limitarte a tomar agua. Tener el equipo de protección durante cuatro o cinco horas por turno es insoportable. Sales con la cara bien marcada (por los goggles). Es incómodo trabajar con el equipo de protección”, mencionó en entrevista con La Silla Rota Hidalgo.

El camillero –a quien le fue modificado el nombre por temor a represalias laborales— recuerda que al principio de la emergencia sanitaria el personal médico vivía con incertidumbre y temor por la enfermedad, después le perdieron el miedo y se acostumbraron a trabajar sin bajar la guardia, pero ahora sienten “pánico”, pues ya están agotados y no se sabe cuándo terminará la propagación del virus.

“Tiene como un mes que toda la gente del hospital volvió a entrar en pánico, pero porque ya es insoportable esta situación por todos los contagios que hay”, señaló.

Desde la segunda semana de noviembre el aceleramiento de contagios del virus SARS-CoV-2 en Hidalgo ha venido en aumento y hasta este momento, y en lo que va de la emergencia sanitaria en la entidad, del 10 al 16 de diciembre ha sido el periodo en el que se ha registrado el mayor pico de contagios con mil 260 casos positivos en siete días, de acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Salud federal (Ssa).

“DUERMO SOLO POR TEMOR A CONTAGIAR A MIS HIJOS Y ESPOSA”

No solo la rutina laboral ha cambia para Héctor, también la convivencia con su familia. En su casa, Héctor duerme solo en un cuarto por temor a contagiar a sus hijos y esposa.

No ha podido visitar a sus padres ni suegros, pues tiene presente que podría ocasionar una cadena de contagios.

“Eso habla de la responsabilidad de cada quien, porque si yo fuera un paciente asintomático puedo hacer un contagio”, dijo.

Además, día a día lo acompaña la incertidumbre de contraer la enfermedad en su trabajo.

Al salir cada uno de nuestras casas no sabes si vas a regresar contagiado o no sabes si tu próxima visita al hospital será como paciente y al área de covid, porque diario se está en contacto con pacientes contagiados”.

“HE VISTO MORIR A UN AMIGO Y UN COMPAÑERO DE TRABAJO

Acompañado del estrés laboral y los cambios de rutinas, el ver morir todos los días a personas a causa de esta enfermedad, entre ellos conocidos, es otra situación que ha complicado la estabilidad emocional del personal de salud.

Durante la emergencia sanitaria, Héctor ha visto morir a un amigo y un compañero de trabajo en el hospital donde trabaja. Además, en lo que va de este año ha visto perecer a más personas que durante los cinco años que lleva como camillero en el IMSS.

“Hace como un año y medio me encontré (en el hospital) a una persona, que por su aspecto físico deteriorado no lo identificaba ni él se acordaba de mí. Vi su nombre y vi que era él (un amigo de la adolescencia), y empecé a platicar con él. Era un paciente renal en fase terminal. Después le perdí la pista”, recuerda.

Aproximadamente dos meses atrás, la jefa del área solicitó a los camilleros en turno acudir al área covid porque un paciente se había caído de su cama y Héctor atendió el llamado.

Subí y esa persona era mi amigo. Es algo triste tener que bajar a una persona (porque murió) con la que conviviste muchos años. Se bajó de su cama, se cayó, se subió a otra cama y murió”, narró.

También recuerda que un compañero de trabajo, de esos que son apreciados por todos, murió en el nosocomio. Estaba en cuarentena porque se había contagiado de coronavirus, por complicaciones médicas tuvo que ser internado en el lugar donde trabajaba, fue intubado y días después falleció.

“No conviví mucho, pero la muerte de esa persona dolió a todos los trabajadores”.

De acuerdo con el reporte semanal de personal de salud contagiado de coronavirus de la Ssa, Hidalgo se encuentra en el lugar 19 a nivel nacional de casos acumulados y en el 14 en cuanto a defunciones. No obstante, el documento no especifica los contagios.

LSR Hidalgo solicitó a la Secretaría de Salud estatal (SSH), a través de su área de comunicación social, un informe detallado sobre esta situación, pero no hubo una respuesta hasta la publicación de esta nota.

“SOLO SE DESOCUPA UNA CAMA CUANDO MUERE UN PACIENTE

“Se va a oír feo, pero las camas se van desocupando solamente cuando van falleciendo los pacientes”, señala Héctor.

Desde hace meses el hospital enfrenta problemas de saturación de camas destinadas para pacientes con covid-19. Dicha situación ha ocasionado que los enfermos tengan que ser enviados a otros nosocomios cercanos como el de Ciudad Sahagún o Tizayuca, así como el de Tecámac, en el Estado de México, pero estos también están llenos, de acuerdo con el Sistema de Información de la Red IRAG.

Hay gente que tienen que esperar sentados en una silla, sin oxígeno, sin estar canalizados, porque ya no hay ni lugar ni personal para atenderlos, ya no hay donde meterlos”, dijo.

En Hidalgo la ocupación de camas para pacientes covid va en aumento al igual que los contagios, durante la primera semana de diciembre eran ocho los nosocomios saturados y para la segunda semana pasaron a ser 10.

En general, la ocupación es del 67.78 por ciento y somos la cuarta entidad en el país con mayor saturación, empatados con Guanajuato (67.78), y por debajo del Estado de México (78.26) y la capital del país (84.67) (actualizar a la fecha de publicación). Estas dos últimas entidades se encuentran en rojo.

ESPERAN UNA OLA DE PACIENTES DESPUÉS DE LAS FIESTAS DECEMBRINAS

Héctor y el resto del personal médico en la entidad saben que 15 días después (tiempo en que tarda en incubar el virus) de cada puente o día festivo hay un repunte. Por lo que desanimado sabe que para la primera y segunda semana de enero de 2021 la situación se va a poner peor.

“Todos ya sabemos los días que debemos esperar”.

Por lo que las autoridades estatales han insistido en pedirle a la población no realizar reuniones que pongan en peligro la salud de las familias, y Héctor coincide.

“Un llamado a la gente que se quede en casa. Hay compañeros que se están muriendo y hay quienes sí tenemos las ganas de vivir, y queremos vivir porque tenemos familia y por nosotros mismos".

Muchas personas van a decir que es nuestro trabajo, y sí, pero este virus no es nuestra culpa y nosotros nos estamos saturando de trabajo. Como humanidad tenemos que demostrar tantita responsabilidad para echarnos la mano”, insiste.


mai